Diseñando para diseñadores

Es la experiencia laboral más incómoda, decepcionante y frustrante.
Y es uno de esos momentos en los que uno ve a sus colegas con otros ojos, los de un cliente, es el punto donde comprendo el escepticismo de algunos clientes frente a las razones del diseñador y me río de las contradicciones y la ignorancia descarada de otros diseñadores. Aquí algunas frases reiterativas:
- Usted me da muchas explicaciones técnicas que no me interesan
- Bájame esa imagen 2 cms
- Yo quiero que haga ese diseño para que cuadre en la pantalla de mi computador.
- Pongamos una botonera…
- Yo quiero que pase un satélite por toda la página cuando paso el mouse por ese botón…
- Quiero que la página esté en Palatino
- Justifiquemos el texto para que se vea ordenado
- Hay que usar varios colores para que la página se vea más atractiva
- Usemos colores vivos en el fondo
- Pongamos el texto en amarillo sobre verde claro para que sea más llamativo al leerlo
Y así puedo seguir…
Por eso grito este postulado-recriminación a los diseñadores: el diseño web es otra especialidad del diseño, con parámetros y particularidades como los tiene cualquier otra área como la tipografía, por ejemplo, y no, no es una ingeniería. Por lo tanto el juicio del diseñador web frente a un proyecto que involucra su área de experticia es el que vale, así al diseñador de cualquier otra área le parezca que tienen más importancia sus opiniones; sus opiniones no son más que eso, opiniones frente a una sustentación profesional del diseñador web. El diseñador web no es de menor categoría como he visto que nos ven otros diseñadores y es triste que tengamos que defendernos de nuestros propios colegas.